martes, 8 de enero de 2008

Cáncer de próstata



Con el paso de los años, las células de la glándula prostática parecen tender a crecer y multiplicarse sin control, ocasionando tumores benignos y malignos de este órgano. El cáncer de próstata puede ser causa de muerte entre los varones mayores, por ejemplo ha sido el caso de Adolfo Marsillach.

El riesgo previsto de que un varón de 50 años desarrolle un cáncer de próstata durante su vida es de un 42 %. Solo el 9,5 % será diagnosticado y fallecerá un 2,9 % por esta causa. Es la segunda causa de muerte por cáncer en los varones.

En estudios realizados en necropsias se observa que los varones de 80 años en un 90 % padecen alteraciones de la próstata y un 70 % de estos tumores malignos, la mayoría de las veces no diagnosticados.

Por qué se origina el cáncer de próstata
La próstata se localiza en la pelvis rodeada por el recto y la vejiga urinaria y por los complejos venosos dorsal y periprostático. También se encuentran en relación con la próstata los músculos de la pelvis, el plexo pélvico y los nervios cavernosos.
La glándula se divide en una zona periférica, una zona central y una zona de transición. La mayoría de los tumores se desarrollan en la zona periférica. La hipertrofia benigna se asienta más bien en la zona de transición.

La zona epitelial de la próstata es la que produce el llamado PSA o antígeno prostático específico, además de la fosfatasa ácida prostática. Cuando el tejido aumenta estas sustancias lo hacen también y son por tanto marcadores de la hiperplasia de la glándula.

La hiperplasia o crecimiento benigno de la glándula se puede transformar en cáncer cuando la arquitectura celular se pierde y el tejido prolifera sin control. La aparición de células descontroladas es más probable en un tejido que se multiplica, ya que en las divisiones celulares se producen errores que dan lugar a células hijas aberrantes.

Las células de la próstata tienen receptores para las hormonas masculinas o andrógenos. En presencia de las hormonas, las células proliferan más porque son estimuladas. En la pubertad aumenta la glándula de una forma difusa y a partir de los 55 años lo hace de una manera focal, especialmente alrededor de la uretra.

Síntomas del cáncer de próstata
El cáncer de próstata puede carecer de síntomas en sus momentos iniciales. El aumento de la glándula, aunque sea benigno puede ocasionar algún tipo de molestia que los pacientes identifican como un impedimento a la hora de orinar.

La próstata en crecimiento oprime la uretra y esta queda con menos espacio para el paso del chorro de orina. La micción puede ser discontínua y el chorro de orina pierde fuerza y calibre.

El vaciamiento puede ser incompleto y es posible que haya goteo postmiccional. El paciente nota como gotea orina una vez ha terminado de orinar. Con el tiempo el varón puede notar cómo necesita levantarse por las noches a orinar.

El músculo detrusor, que propulsa a presión la orina fuera de la uretra, pierde distensibilidad y el paciente nota como la micción es insatisfactoria y precisa ir muchas más veces al baño, incluso de día. Puede haber retención urinaria.

Los síntomas obstructivos por el cáncer pueden ser muy parecidos a los de una infección de la próstata o a cálculos en la misma. Cuando el cáncer es más avanzado puede aparecer hematospermia o sangre en la eyaculación y disfunción eréctil por extensión del cáncer a los nervios cavernosos.

En algunos pacientes el cáncer puede dar sus primeras manifestaciones por dolor óseo debido a las metástasis o crecimiento del tumor a distancia, en este caso en los huesos de la pelvis. En ocasiones incluso puede haber síntomas por compresión medular debidas a una metástasis en la columna vertebral.

Pruebas que se realizan en el cáncer de próstata
La exploración física es útil para valorar el crecimiento glandular. Se realiza mediante el tacto rectal. En el tacto rectal la glándula puede aparecer endurecida, con abultamientos o proyecciones de tejido fuera de los límites de la glándula.

Los niveles de PSA y fosfatasa ácida prostática indican crecimiento de la glándula. Un PSA por encima de 4ng/mL indica crecimiento. Un 30 % de los varones con PSA entre 4 y 10 ng/mL tienen un cáncer. Si los niveles son mayores de 10 ng/mL tendrán cáncer el 50 %. Hay que tener en cuenta que el 20 % de los pacientes con cáncer tienen el PSA normal.

La ecografía trasrectal es un método diagnóstico por imagen. No es muy preciso para diagnosticar tumores de algunas localizaciones. La imagen que muestra tampoco es definitiva de un tumor benigno o maligno. Ayuda a guiar las biopsias y los implantes radioactivos de tratamiento.

La biopsia es la forma de confirmar la naturaleza cancerosa de las células de una masa de próstata. Cuando se realiza se ve con frecuencia un estadio en el que las células son malignas pero no rebasan los límites de los epitelios que tiene la glándula. Se considera un estadio previo al cáncer.

En la biopsia se puede establecer qué tipo de células han degenerado y cual es la estirpe del tumor. El 95 % de los casos son adenocarcinomas. El grado de degeneración de las células predice el pronóstico del tumor.

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