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sábado, 11 de agosto de 2007

Cuando se simula la enfermedad: Síndrome de Münchausen

El síndrome de Münchausen es afortunadamente infrecuente. Es un trastorno facticio o inventado por el sujeto en el que pretende asumir el papel de enfermo.



El síndrome de Münchausen es un trastorno facticio muy grave. Fue descrito por un autor llamado R. Asher en 1951. El síndrome debe su curioso nombre al personaje de la obra de Rudolf Erich Raspe.

Son sujetos conocidos en los servicios sanitarios, muy frecuentadores y verdaderos pacientes profesionales. Estos sujetos asumen el papel de enfermos y por definición no existen incentivos externos ni ganancias económicas que expliquen su comportamiento.

En este trastorno predomina la simulación de enfermedades somáticas. Prácticamente nunca simulan enfermedades psicológicas.

Formas de presentación del síndrome de Münchausen

Es frecuente que acudan con dolor abdominal agudo. En estos casos suelen tener a veces varias cicatrices de sucesivas cirugías exploradoras previas. También es muy frecuente que acudan contando hemorragias nasales, vómitos de sangre o sangrado al orinar.

Otros afectados de este síndrome acuden a los servicios de urgencias con dolor de cabeza de características incongruentes, ataques no etiquetables, pérdida de conciencia, mareos o zonas anestesiadas de la piel. Pueden también presentarse con lesiones autoinfringidas en la piel con agujas o calor.

En ocasiones simulan dolor en el torax, síntomas similares a la angina de pecho o a la trombosis. Existe también un subtipo de sujeto que simula síntomas respiratorios. En ocasiones simulan varios síntomas a la vez.

Síndrome de Münchausen por poderes

Esta variedad del síndrome se describió por primera vez en 1977 por R Meadow. Consiste en la simulación de enfermedad de una tercera persona, generalmente un hijo pequeño. Hoy por hoy se considera un tipo de abuso del menor.

Los padres o cuidadores fabrican o exageran la enfermedad, contaminan muestras a propósito, explican una historia clínica con falsedades, alteran los resultados de las pruebas o prolongan las heridas o lesiones de sus hijos.

En el síndrome de Münchausen por poderes los padres pueden hacer ver que los hijos tienen una colección increible de síntomas que simulan enfermedades imposibles o atípicas. Es muy frecuente que hayan recibido muchos tratamientos en diversos centros.

Signos que deben hacer sospechar el síndrome

Se puede empezar a sospechar el síndrome de Münchausen cuando los síntomas del enfermo son inexplicables y crónicos. También cuando hay una llamativa diferencia entre el interrogatorio sobre la enfermedad y los hallazgos exploratorios.

En el síndrome por poderes los síntomas pueden aparecer solo en presencia de los padres y suelen ser síntomas raros. También es muy frecuente que intoleren sistemáticamente los tratamientos. El padre que padece el síndrome suele ser indiferente al pronóstico.

El padre o la madre del niño víctima del síndrome de Münchausen por poderes suele haber sido o ser a la vez un simulador de enfermedad propia. Suele haber muertes inexplicables en la familia.

Pronóstico

Se trata de una enfermedad grave, ya que en el 12 % de los casos lleva a la muerte del niño. El riesgo de muerte es más alto si el niño es menor de 5 años, si la madre o padre son a su vez simuladores, si no disponen de ayudas psicosociales o si el engaño lo realiza uno de los padres con alcoholismo, toxicómano o enfermo mental.

El peor pronóstico es el de los niños cuyos padres son descubiertos como simuladores y aún así siguen fabricando síntomas e inventando enfermedades y lesiones en su hijo.