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jueves, 26 de julio de 2007

Cefalea por tensión psicomuscular


La cefalea de tensión psicomuscular o cefalea de tensión es de causa desconocida. Consiste en ataques de dolor de cabeza de repetición. El componente psíquico es muy importante en el origen del dolor.


Es un dolor muy difícil de diferenciar de la migraña o jaqueca, especialmente cuando la jaqueca es bilateral. También se puede confundir con sinusitis, problemas oculares o artrosis cervical. Estos dolores no son tan frecuentes ni son crónicos.

Síntomas de la cefalea tensional

Los dolores suelen ser frontales o nucales, bilaterales y con sensación de tensión o presión. Duran de 30 minutos a 7 días y no se acompañan de nauseas ni vómitos.

El dolor tensional puede aparecer al despertar o al final de la jornada, a consecuencia de la tensión del trabajo. Es muy frecuente y todo el mundo ha sentido alguna vez este tipo de dolor.

No suele tener pródromos o síntomas de aviso como la migraña. Los sujetos afectados pueden sentir una sensación de banda apretada alrededor de la cabeza. Los músculos de la cabeza se contraen de forma dolorosa, así que duele el cuero cabelludo.

Tratamiento

En las cefaleas tensionales es muy conveniente entender el mecanismo por el que existe dolor. La contracción muscular puede ser origen del dolor si esta se mantiene mucho tiempo.

La relajación puede ser una forma de vencer al dolor y una herramienta muy importante que el paciente puede emplear por sí mismo en su propio beneficio.

El ataque de dolor se puede tratar con los analgésicos menores como aspirina, paracetamol, dipironas o naproxeno. Las asociaciones de calmantes que contienen cafeína pueden causar adicción.

El tratamiento preventivo de este tipo de dolor de cabeza puede realizarse con antidepresivos tricíclicos. Algunos pacientes mejoran con las benzodiacepinas o tranquilizantes.

Un buen esquema comenzaría por una benzodiacepina, ya que se toleran mejor que los antidepresivos. En los jóvenes se emplea el clordiazepato de potasio 10 o 15 mg en una toma por la noche durante tres meses.

En los casos en los que el paciente está deprimido puede emplearse amitriptilina en dosis crecientes, empezando por 10 mg, luego 25 mg, 50 y finalmente 75 mg durante unos 6 meses.

Este tipo de tratamiento se acompaña siempre de efectos secundarios como la sequedad de boca y el estreñimiento. Está contraindicado en glaucoma y varones con hipertrofia prostática.

No conviene olvidar un apoyo al tratamiento médico con las técnicas de relajación, que pueden ser la diferencia entre un paciente que constantemente recae y otro con un mínimo de episodios de dolor de cabeza.